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EL ALEPH, LA FÍSICA CUÁNTICA Y MULTI-UNIVERSOS

El Aleph nos da un mensaje dentro del marco de las interpretaciones religiosas para descifrar los elementos de la física cuántica y las ecuaciones que rigen el Multiuniverso.
04/04/2014

EL ALEPH, FISICA CUANTICA Y MULTI-UNIVERSOS.

El  Aleph, א" es la  primera consonante del alfabeto hebreo[1], posee  diversos significados, simboliza el poder transformador, poder cultural, energía creadora o universal, poder de vida, canal de la creación, también el principio y el fin dada su condición de atemporalidad.

Como Aleph también se conoce al códice Sinaítico, un manuscrito de la Biblia que fue escrito alrededor del siglo IV después de Cristo.

Se registra el origen de la letra א"  en la Edad de Bronce, unos mil años antes de Cristo, en el alfabeto protocananeo, que es el antecedente más lejano de nuestro alfabeto actual. Inicialmente, Aleph era un jeroglífico que representaba a un buey, y de allí pasó al alfabeto fenicio (’alp), al griego (A), al cirílico (A) y al latino (A).

En la astrología, sería el signo del Zodiaco Taurus (El Buey, Toro o Aleph), siendo su color blanco y amarillo y está ligado al Azufre. El sagrado "ALEPH" adquiere carácter aún más de santidad entre los cabalistas, pues saben que esta letra representa la Trinidad en la unidad por estar compuesta de 2 "YOD", una hacia arriba y otra invertida, con una raya o nexo oblicuo, en esta forma: א".

Es una estructura que representa tomar algo como la naturaleza lo creo y transformarlo en un instrumento mejor, perfeccionarlo para estar al servicio de lo superior, es pues una ficción que se extiende en el tiempo, es la primera letra del alfabeto hebreo con gran poder místico y una virtud mágica entre quienes la han adoptado y su valor  numérico para algunos es "1" para otros su valor real es “0”.[2]

Hecho curioso que esta  primera letra del alfabeto hebreo, se cuenta  como consonante, porque el hebreo no tiene ninguna vocal, pero es una consonante en el entendido que  la ausencia de vocal, en la forma primitiva pura de la lengua, invita a los significados múltiples para cada palabra y mantiene así al lector cierto suspenso, esta carencia de vocales es un artefacto de su mismo primitiveness y funciona para mantener cierto significado diferido. El Aleph, desde esta óptica desemejante de la “A” latina o de inglés, o la Alfa del griego, es contemporáneamente una muestra de la vocal que falta y de un rastro o de un símbolo de la escritura pictographic del padre que reemplazó. El Aleph es así  una nulidad, una de las primeras muestras de “el cero” en la historia de la civilización. Como el cero, el Aleph  es una meta-letra sobre el código del hebreo, ya que como escritura fonética  carece de vocales,  por lo  cual su significado pudiera ser  ninguna cosa[3].

El Aleph también  nos da una convexidad con  la nada,  el vacío, el lugar donde no hay cosa alguna,  una ambigüedad sistemática entre la ausencia de las  cosas y la ausencia de muestras, y el ejemplar de un fenómeno semiótico que señala la  importancia lejana,  más allá de cualquier sistema[4]; todo ello indujo al matemático  Georg Cantor[5] (1845-1918) a su utilización para medir conjuntos infinitos, definiendo la existencia de varios tamaños u órdenes de infinitud, [6] y en la formulación de su teoría de conjuntos, el Aleph representa la cardinalidad de los números infinitos, es decir, para ordenar los números transfinitos y así diferenciar los distintos tamaños de infinito. En este sentido, por ejemplo, א subíndice 0  sería el número cardinal de la serie de los números enteros; es el mayor de los números finitos cardinales y el menor de los números transfinitos cardinales.

También  Jorge Luis Borges siguió  a Cantor en su búsqueda del infinito absoluto[7],   concibiendo al  Aleph como un artefacto en el cual fueron reflejadas todas las cosas en el mundo [8],  y concluyendo que si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio y si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo. (Libro de Arena de Jorge Luis Borges publicado en el año 1975.). Es de acotar que Borges hizo severas advertencias sobre los peligros que implica la búsqueda del infinito[9].

El sucesor natural de Cantor, el lógico matemático Ludwig Eduard Boltzmann (1844-1906) [10], al enfrentarse al Infinito años después de su antecesor, quiso asilar a este en un marco de atemporalidad.

Incluso en esta época contemporánea esta letra inspiró a Paulo Coelho en su obra el “ALEPH” donde narra en ella, que es el punto en el que se concentra toda la energía del Universo,  pasado, presente y futuro.

Quizás también esta noción de la nada,  sea la razón del porque la letra BETH, sea la primera palabra de la Biblia, del Génesis, el cual no comienza con la letra Aleph (siendo esta la primera letra del alfabeto hebreo), sino con Beth (Berishit), letra de sentido femenino.

Por otra parte al pronunciar la  letra hebrea Aleph tiene un sonido largo de "A" que corresponda con el "HENO sano griego" que es la letra Eta con la marca de respiración áspera "H". La consonante hebrea, pronunciado con una E larga, tiene las "HECES sanas" que corresponda exactamente al mismo sonido de las letras griegas AI (Lamda-Iota). La letra hebrea Yod tiene un sonido del "DESVÍO" que corresponda "AH" al sonido de la letra griega "A" (alfa). El hebreo le pone letras -Vav, pronunciado "HYOU" no tienen ningún sonido correspondiente en griego porque los nombres masculinos están cerrados casi siempre hacia fuera con una consonante, generalmente una S, o menos con frecuencia con un sonido de ' N ' o de ' R . Estos pasos fonéticos producen la alocución "ELIAS”[11]conocido  ( HLIAS ).

En tal virtud la letra Aleph hace alusión o está íntimamente conectada con el profeta hebreo Elías, el cual al igual que Enoch (Génesis 5,18-24), (Heb 11, 5), no muere[12],  sino que es llevado al cielo.

Como dice la Biblia, Elías es arrebatado por  una carroza de fuego de cuatro caballos de fuego (2 Reyes 2:1). Elías de Tesbe es uno de los personajes más fascinantes de la Biblia, ya que  irrumpe inesperadamente en el Libro 1º de Reyes, sin que sus padres sean mencionados y pareciera no haber recuento de su niñez. Pero la importancia de su papel es fundamental: Es el precursor, señalado con toda claridad en el Libro de Malaquías como el profeta que había de preceder al Mesías, tanto en su primera venida como de su advenimiento en el tiempo final.

En el Evangelio de Mateo 11:14, Jesús les revela a sus discípulos que aquel Elías que había de venir, conforme a la profecía de Malaquías, para ese momento ya había llegado, y los discípulos comprendieron que les hablaba del profeta  Juan el  Bautista. Algunos teólogos utilizan estos pasajes bíblicos  como prueba fehaciente de la reencarnación.

Pero a la luz de la ciencia moderna, más que una reencarnación, es un antecedente remoto, de lo que hoy se conoce como la tele transportación cuántica, es de recordar que hoy en día los científicos han logrado tele transportar íntegramente un rayo láser que contenía un mensaje a una distancia de unos 143 kilómetros, siendo que en esta época contemporánea las propiedades de fotones se copian de un rayo láser original que se destruye y se reconstruyen en otro lugar valiéndose de los principios de la física cuántica, aún hay más, un grupo de físicos israelíes acaba de conseguir entrelazar dos (2) fotones que nunca habían coincidido en el tiempo, esto es, que existieron en momentos diferentes. Primero generaron un fotón y midieron su polarización, un procedimiento que destruye la partícula que se quiere medir. Después generaron un segundo fotón, y a pesar de no haber existido al mismo tiempo que el primero, comprobaron que tenía exactamente la polarización opuesta, lo que demuestra que ambos estaban entrelazados.

El entrelazamiento cuántico, en efecto, no es una propiedad que pueda explicarse con las leyes físicas, se trata de un estado en el que dos partículas (por ejemplo, dos fotones) entrelazan sus propiedades de forma tal que cualquier cambio que sufra una de ellas es inmediatamente “sentido” por la otra, que reacciona al instante y sin importar cuál sea la distancia  o el tiempo que las separa[13]. Sería interesante la utilización de fotones de hidrógenos [14]ya que este es el primer elemento de la creación y el elemento más abundante del universo, por lo cual su entrelazamiento cuántico daría nuevos enfoques a la ciencia.

No es acaso muy similar estos fenómenos científicos, al modo en que fue transportado el profeta Elías, mediante los caballos de fuego (simbolizando los cuatro caballos  un  alto poder energético), al empleo de los rayos láser entrecruzados o alineados  para lograr este fenómeno de la física quántica, siendo que este fenómeno científico en un futuro cercano servirá de base a la perfección de los  ordenadores cuánticos, así como para nuevos sistemas de telecomunicaciones capaces de obtener la transmisión instantánea de datos en cero tiempo y en materia de criptografía cuántica.

Cuando analizamos el versículo 1:3 del génesis,  el término de la luz [15], cuya mención literal en el lenguaje hebreo es ג וַיֹּאמֶר אֱלֹהִים יְהִי אוֹר וַיְהִי-אוֹר׃ (VAYOMER ELOHIM  YEHÍ  OR VAYEHÍ-OR), concluimos que el versículo expresa  tres (3) momentos de tiempo, es decir:

1.- Yehí futuro,

2.- Vaihí y fue y

3.- El tercer tiempo no está escrito de forma literal pero se comprende por qué el verbo ser y estar, en la gramática hebrea,  son tácitos en la conjugación del presente. Siguiendo este orden Futuro, Presente y Pasado.

El valor numérico de la palabra Luz “OR” es 207, múltiplo de 3,  y si a este vocablo le agregamos una Yod entre la segunda y la tercera letra formamos el vocablo AVIR que significa el ETER que delimita el espacio en el cual se sostiene toda la Creación.

Ahora bien,  el legado de Georg Cantor, en su continua búsqueda de la ecuación que  pudiera contener  el infinito siempre se orientó a que las respuestas no se encontraban en las matemáticas sino en las escrituras,   y que estas eran el camino para resolver las paradojas[16] entre la ciencia y la religión, si la noción de la conceptualización del Aleph encierra en sí misma el universo[17] y está vinculada con el mismísimo creador podríamos concluir que א =C+C+C .  [18]                   

Sin lugar a dudas el Aleph nos dará las claves para  ampliar los límites de la realidad y del potencial, más allá de toda  investigación científica y comprensión humana, para alcanzar ese paralelo universo, al cual algunos denominan el En-sof[19] o Multiverso[20].[21] Por PEDRO LUIS PEREZ BURELLI. /perezburelli@perezcalzadilla.com



[1] En los tiempos del Templo bajo el dominio Romano, el pueblo se comunicaba coloquialmente para sus tareas y labores cotidianas en Arameo, sin embargo, en el Templo hablaban exclusivamente Hebreo y por ello recibe el apelativo de "Lashom Hakodesh" el lenguaje sagrado.

[2] El valor matemático del Aleph es dual, desde la exégesis es binario [0, 1].

[3] El Aleph como letra hebrea aunque no puede ser articulada, permite articular las demás y, por extrapolación lingüísticoliteraria, encierra en sí el Universo.

[4] El matemático Kurt Gödel (1906 – 1978), sostiene que cualquiera que sea el sistema en algún sentido la mente es ajena a él porque uno usa la mente para establecer el sistema, pero una vez  establecido este,  la mente tiene  un modo de alcanzar la verdad más allá de la lógica -independientemente de cualquier observación empírica-  a través de la intuición matemática. Esto sugiere que en todo sistema —y por consiguiente finito— la mente lo supera  y se orienta hacia otro sistema, que a la vez depende de otro, y así ad infinitum.

[5] George Cantor fue un  matemático puro,  quien creara un sistema epistémico transfinito y trabajó en los conceptos abstractos de la teoría y la cardinalidad de los conjuntos, a partir de ahí se descubrió que los infinitos son infinitos en sí mismos. El primero de la "infinitud de infinitos" descubierto por Cantor es el llamado “Aleph”, que también da nombre al cuento de Jorge Luis Borges, desde allí también se introdujo el llamado “Continuo”.

[6] Cantor en su interpretación del infinito absoluto soportada dentro del marco religioso, utilizó por  primera vez la  letra del alfabeto hebreo, “Aleph”, seguida del subíndice cero,  ℵ0, para denotar el número cardinal del conjunto de los naturales.

Este número tiene propiedades que desde la lógica habitual, aristotélica, parecen paradójicas: ℵ0 + 1 = ℵ0; ℵ0 + ℵ0 = ℵ0; ℵ02 = ℵ0. Es parecido a la ley de suma de velocidades dentro de la Relatividad Especial, en donde c + c = c (c es la velocidad de la luz).

[7] Se define el conjunto infinito cantoriano de la siguiente manera: “Un conjunto infinito es aquel conjunto que puede ponerse en correspondencia recíproca, uno a uno, con un subconjunto propio de sí mismo”, es decir, cada elemento del subconjunto puede ponerse en correspondencia directa, elemento por elemento, con los elementos del conjunto al que pertenece, por lo que la  totalidad del cosmos debe cumplir con el axioma que postula la equivalencia entre el todo y la parte.

[8] Jorge Luis Borges  quería encontrar un objeto que pudiera contener dentro de sí todo el espacio cósmico de la misma manera que, en la eternidad, coexiste todo el tiempo —pasado, presente y futuro, tal y como lo describe en su extraordinario cuento “El Aleph” publicado en  la revista Sur en 1945 en Buenos Aires, Argentina,  recordándonos que el Aleph es una pequeña esfera tornosolada  limitada por un diámetro de dos o tres centímetros que, sin embargo, contiene a todo el universo. Evidencia indubitable del Infinito: aunque limitada por su diámetro, la esfera contiene tantos puntos como el espacio infinito que a su vez contiene a la esfera, y  que adquiere posteriormente la forma de un hexágono en obra del mismo autor, “La biblioteca de Babel”.

[9] "Soñamos con el infinito, pero de alcanzarlo -en el espacio y en el tiempo, en la memoria y en la conciencia- nos destruiría. Borges da a entender que el infinito es caos constante  y que alcanzar el infinito nos aniquilaría porque los hombres estamos cercados por el espacio, el tiempo y la muerte por una razón, que es que de otra manera no daríamos a nuestras acciones la misma importancia debido a que no contaríamos con que podría ser nuestra última acción. Para este  autor el infinito no es sólo inalcanzable, sino que también cualquier parte de él es también inconcebible. Esta visión de Borges coincide con la afirmación del matemátcio Kurt Gödel (1906–1978), la cual asienta que en todo sistema lógico habrá  problemas irresolubles (Teorema de la Incompletitud).

En la mayoría de los  temas presentes en las obras de Borges y de Federico Andahazi (El secreto de los flamencos Buenos Aires: Planeta, 2002), se desprende un  comentario relevante, y es que si fuese posible alcanzar un Aleph, más allá de poder o no explicarlo o representarlo, la vida humana dejaría de tener sentido, ello en razón que el valor de la existencia humana, se podría decir, depende en gran medida de la capacidad del individuo de sorprenderse ante toda idea que pueda resolver ciertas incertidumbres y que a la vez crea otras nuevas. Después de todo, encontrar  un absoluto equivale a vislumbrar ese momento en que algo alcanza una máxima profundidad, un máximo sentido, y deja por completo de ser interesante. Esta advertencia esta reseñada en hechos1:7 cuando se asienta: "El  les contestó: A vosotros no os toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad,". En ese mismo sentido véase Mateus 24,36. 

[10]Ludwig Boltzmann  quien encontró en el año  1877 la manera de expresar matemáticamente el concepto de Entropía, desde el punto de vista de la probabilidad. La tendencia de encapsular al infinito en un modo atemporal no es exclusiva de la inquietud científica, sino de otras disciplinas del saber humano orientadas al arte, en ese sentido el poeta William Blake (1757-1827), al expresar en su obra  “El matrimonio del cielo y el infierno (1790-1793)”,  el tema del infinito lo refiere bajo una prosa axiomática al señalar:  “Para ver el mundo en un grano de arena, Y el Cielo en una flor silvestre, Abarca el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora(…)”.

[11] Elias (El-yahu),  se compone por dos (2)  Nombres Sagrados,  el correspondiente al Jesed (virtud de dar y ofrecer en el Árbol de la Vida) EL y (a Tiferet la compasión ) YAHU. El profeta Elías también está íntimamente relacionado con la  interacción  de la luz, ordenadora del caos en el primer día de la creación y la aplicación de la fórmula de tres (3) tiempos que la genera, como se explicará en este ensayo y sobre su incidencia en la relación espacio-tiempo.

Su nombre se deletrea de la siguiente forma: Aleph (e), Lamed (li), yod (ya), He (h), Vav (u) e  incluye el Tetragramatón. Es de acotar que la letra Aleph es letra muda o sin sonido.

El versículo en los salmos 118:27 expresa: "El Adonay vayaer lanu"  cuya traducción es "Dios que nos ilumina". Deletreando el versículo resulta así: Aleph, Lamed, Yod, He, Vav (las mismas consonantes utilizadas en el nombre de Elías) nos ilumina, claramente, y se observa el estrecho  vínculo del profeta con la Luz.

Por otra parte el hebreo es un idioma dual conformado por palabras y números, fundamentados estos últimos en la aritmética sagrada,  y establece un valor numérico para cada letra y las equivalencias o múltiplos entre ellas nos hablan de conciencias espirituales similares. 

El valor aritmético de la palabra Luz (Aleph, Vav, Resh) es de 207 + 1 (la integralidad de la palabra)  cuya adición de la unidad arroja un resultado matemático de  valor 208.

Elías conformado por las letras Aleph, Lamed, Yod, He, Vav,  equivale al valor  52 que multiplicado por 4 obtenemos el mismo valor que tiene la Luz (208),  es decir, hay una identidad matemática.

¿Cómo explicamos esa multiplicación por el valor de 4?.

En el Pentateuco -conjunto formado por los cinco (5) primeros libros de la Biblia, que la tradición atribuye al Patriarca Hebreo Moisés y se corresponden con los que en la tradición hebrea forman la Torá, núcleo de la religión judía-,  ya finalizando el peregrinaje del pueblo de Israel en su travesía por el desierto (ÉXODO) , ocurre una epidemia que lo diezma,  en ese infortunio fallecen 24.000 personas y solo mediante la acción justa de un personaje llamados PINJAS, hijo de Eleazar y nieto de Aarón, el Sumo Sacerdote, la detiene y es premiado con un "Pacto Eterno". La exégesis dice que obtuvo vida eterna tanto física como espiritual y el personaje PINJAS conforme a las escrituras  transmuta en Elías. Esto esta refrendado porque su valor numérico (PE, YOD, NUN, JET, SAMAJ) equivale a 208, igual que la ecuación Luz = Elías x 4.

La Kabbalah (conocimiento místico del Pentateuco) explica que en el momento de esa acción histórica   y trascendental PINJAS recibió las dos (2)  Almas de los dos hijos de Aarón, es decir,  Nadab y Abihú, que murieron cuando realizaron una ofrenda ígnea fuera de tiempo. En el momento que Elías le correspondió entregar su sabiduría y profecía a su alumno predilecto Eliseo, dice el texto sagrado que este último le solicitó el doble de su Espíritu y agrega en la expresión hebrea la palabra “Na” cuya traducción es: “por favor”, la cual se encuentra sobrante aparentemente al texto, sin embargo las letras “ENE” y ”A” son las iniciales de Nadab y Abihú y aquí encontramos la respuesta de porqué multiplicamos por el factor 4 el nombre del profeta Elías (dos Almas multiplicadas por el doble) y formulamos la ecuación (52) x 4 = 208 , que a la vez  nos conlleva al valor aritmético de la Luz y por consiguiente la identidad matemática.

[12] El profeta Elías, escapa de la ley de Entropía.

[13] La técnica usada por los físicos israelíes para entrelazar dos fotones que nunca habían coincidido en el tiempo es bastante compleja. El experimento empezó produciendo dos fotones (que llamaremos 1 y 2) y entrelazándolos. El fotón 1 fue inmediatamente medido, por lo que quedó destruido, aunque no sin fijar antes el estado del fotón 2. Entonces los físicos generaron otra pareja de fotones entrelazados (3 y 4) y enlazaron a su vez el fotón 3 con el “superviviente” de la primera pareja, el fotón 2. Lo cual, por asociación, también entrelazó el fotón 1 (que ya no existía) con el 4. A pesar de que los fotones 1 y 4 no habían coincidido en el tiempo, el estado del fotón 4 era exactamente el opuesto del fotón 1. Es decir, ambos estaban entrelazados.

El entrelazamiento funciona de forma instantánea sin importar cuál sea la distancia  o tiempo entre las dos partículas, ya sea de pocos cm. o que ambas se encuentren en extremos opuestos del Universo. Ahora, este experimento ha demostrado que el entrelazamiento no solo existe en el espacio, sino también en el tiempo o, más propiamente dicho, en el espacio tiempo, lo que implica la aparición de un agujero de gusano, es decir, una especie de túnel que comunica a ambas partículas en otra dimensión.

Es pronto para decir cuáles podrían ser las aplicaciones prácticas del descubrimiento, aunque su potencial es amplio en el campo de la computación y de las telecomunicaciones. Por ejemplo, en lugar de esperar que una de las dos partículas entrelazadas llegue a su destino a través de una fibra óptica, esta técnica de “dobles parejas” permitiría al emisor manipular sus fotones, y por lo tanto su comunicación, de forma instantánea.

[14] El modelo de Bohr para el hidrógeno, de una transición electrónica entre niveles de energías cuantizados, con diferentes números cuánticos n, produce un fotón de emisión con energía cuántica.

[15] A que luz se refiere el texto sagrado, a la luz visible que nuestros ojos perciben día a día mediante nuestros sentidos o se refiere a una energía singular,  la respuesta es que esa luz  establecida en el versículo 1:3  del Génesis, es parte del Creador mismo por lo tanto es una luz muy especial,  mientras que aquella que nuestros sentidos nos permiten percibir, es la que está referida en el cuarto día de la creación versículo 1:14, cuando Dios dice  que aparezcan las luminarias refiriéndose a ello al  Sol, la Luna y las Estrellas. En ese mismo sentido respecto a la singuralidad de la luz,  véase  1 Timoteo 6:16  quien nos  señala "(...) que el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible; a quien ningún hombre ha visto ni puede ver(...)".

[16] Paradoja: Es la unión de dos ideas que en un principio parecen imposibles de unir.

[17] El término universo en este artículo se utiliza a la manera borgesiana, que se ajusta a la definición del diccionario: “conjunto de todas las cosas creadas”, que también coincide con la definición de la palabra cosmos.

[18]   א es la aproximación al infinito y “c” es la velocidad de la luz en sus 3 tiempos futuro, presente y pasado. La adición de las velocidades de la luz, quizás en un futuro sea posible mediante el acelerador de partículas.

[19] El Dios absolutamente infinito: término que se utiliza en la doctrina cabalística.

[20] Stephen Hawking sostiene en su libro 'El gran diseño' que existen otras realidades a la nuestra. La idea de Universos Múltiples  o conjunto de Universos Paralelos,  es un escenario en el que aunque el Universo puede ser de duración finita, es un Universo entre muchos, incluso con leyes físicas diferentes de las que se aplican en este  Universo conocido.

[21] La coexistencia de múltiples universos y de su interacción,  es una hipótesis de la física cuántica, y se orienta a la suma de todas las dimensiones constituyendo un conjunto infinito,  y cada conjunto dimensional responde a su vez a una frecuencia de oscilación única y distinta de los restantes universos, estas frecuencias propias de vibración  en principio mantienen -dentro de la estructura del global- a cada uno de los Multi-Universos aislados entre sí, no obstante en teoría si todos los puntos de espacio-tiempo pertenecen a una misma subestructura, que se denomina Universo,  entonces es  posible que ellos puedan interactuar o relacionarse,  incluso comunicarse debido a la aparición de modificaciones en las tramas espacio-temporales, estas anomalías  configuran el principio de “Simultaneidad Dimensional”  y es aplicable a la Física de Partículas y se ha demostrado en los siguientes casos:

1) Las partículas subatómicas, como los electrones, pueden ocupar distintos espacios en el mismo tiempo dentro del mismo orbital.

2) Las partículas elementales, como los neutrinos, pueden tener desplazamientos en trayectorias con duración mayor a su vida media.

3) Las partículas básicas, como los quarks y los leptones, pueden ocupar el mismo lugar al mismo tiempo, no diferenciándose sus efectos de partículas materiales al de partículas energéticas.

En consecuencia para lograr esta relación de correspondencia entre los conjuntos dimensionales, que unifique  en un momento infinitesimal la simultaneidad de las frecuencias individuales de cada universo perteneciente a cada conjunto Cantoriano, de forma que se materialice la equivalencia axiomática  entre el todo y la parte, es menester que las adiciones de la velocidad de la luz sean de tales magnitudes  para que  puedan generar la correspondiente anomalía de espacio-tiempo en el universo y así poder configurar una interfase que origine la interacción entre los universos. Pudiéramos representar esta  conclusión mediante la siguiente ecuación:     

                  c

א ∞  =  C ,   donde א ∞ es la  interacción de 2 o más Multiuniversos pertenecientes a un conjunto o subconjunto infinito, y “C” es la velocidad de la luz exponenciada así misma.

 


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